
Red descentralizada que no tiene clientes ni servidores fijos, sino que tiene una serie de nodos que se comportan simultáneamente como clientes y servidores de los demás nodos de la red. Cada nodo puede iniciar, detener o completar una transacción compatible.
Esa es la definición de P2P. Palabras ligadas a una gran controversia, de las que alguna vez todo el mundo ha opinado, que incluso desencadena la creación de nuevas leyes, protestas, y que suele agudizar la mente de los informáticos.
Lo que hay que dejar claro en primer lugar es que es España las P2P son totalmente lícitas con la actual legislación. Si, aunque nos intenten mandar mensajes desde todos lados covenciéndonos de que estamos robando a los pobres artirtas (pobre Ramoncín), de que bajarse algo que otros están compartiendo es malo, irás a la cárcel y te cortarán la mano derecha, en realidad todos aquellos que envían esos mensajes, que meten en nuestra cabeza el "miedo al pirateo", se enriquecen a nuestra costa y se sacan de la manga cánones absurdos que, por otro lado, ni siquiera recaudan dinero demanera igualitaria para todos los artistas. Al final las minorías quedan siempre de lado.
Y a mi me gustaría saber de verdad si todos esos artistas que nos machacan a discursos no tienen o han tenido nunca un CD no original, grabado por algún amigo o bajado directamente del Ares o similar. Aquí entra una reflexión de evolución natural surgida en los medios audiovisuales. Vinilo, cinta, CD, reproductores MP3... Todo el mundo grababa a su amigo cintas que rebobinaban con el boli Bic, y nadie ponía multas o pedía encarecidamente en las entrevistas de televisión que no lo hicieran. La gente lo hacía y lo sigue haciendo, porque compartir este tipo de cosas es totalmente legal, además de enriquecedor. Y los datos lo muestran, pues en el año 2005 se llegaron a 870 millonesde canciones compartidas. Y si lo piensas es normal, pues una persona de a pie, con una mínima curiosidad, anhela recopilar música que le guste. En mi caso por ejemplo, me sería imposible tener todos los discos que tengo si todos fuesen originales, por la cuestión económica en primer lugar, y porque muchos ya son imposibles de conseguir. Pues si tengo la posibilidad de tenerlos, ¿porqué voy a renunciar a ello? ¿Acaso no es también educación?.
De pequeña me decían "hay que compartir" y evidentemente lo voy a seguir haciendo, y como yo, muchísimas otras personas. Y estoy convencida que no por eso se acabará la industria musical o cualquier otra, y como en toda la historia, habrá una adaptación, una nueva manera de hacer las cosas.
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